
No sé si volver a mi país o quedarme: cómo ordenar una decisión migratoria difícil
No existe una señal única que indique si debes volver a tu país o quedarte. Antes de decidir, conviene separar el agotamiento temporal, la nostalgia, la culpa familiar y los problemas que sí dependen del




Soy papá de Zizek —sí, como el filósofo— y de Ollie.
Yo coso el roto, arreglo la moto y atiendo catástrofes domésticas de alta complejidad, como el banano que debía llegar a Ollie entero y terminó entregado por partes.
Cada ocho días, por una semana entera, me convierto en un ogro que hace cosquillas. Yo soy el rompehuesos, Ollie el rompe sesos, y el ring es mi cama.
Aprendo rápido y daño ligero. Si algo está cerrado, quiero abrirlo. Y si lo abrí y quedó peor, llamo a mi papá.
Aprendo rápido y daño ligero. Si algo está cerrado, quiero abrirlo. Y si lo abrí y quedó peor, llamo a mi papá.
Y hago envueltos de arroz de nivel profesional. O emocional. Que al final viene siendo casi lo mismo.

